Características
- Temperamento: Amistoso.
- Peso: De 9 a 11 kilogramos siendo adulto.
- Estatura: Hembras 33 a 38 centímetros. Machos 36 a 41 centímetros.
- Salud: Resistente.
- Actividad física: Alta.
- Vida: De 12 a 15 años.
- Colores: Marrón y blanco. Rojo y blanco. Naranja y blanco. Tricolor.
- Región de origen: Inglaterra.
Tipos de Beagle
Los tipos de Beagle que se conocen en la actualidad son básicamente el resultado de las diferencias entre sus estándares y, aunque se los considera como una misma raza, no son exactamente iguales. En este sentido, se sabe que existen dos tipos de beagle, a saber:
- Beagle inglés: Los orígenes de este tipo de Beagle se remontan a la Gran Bretaña precristiana, durante aquellos tiempos fueron empleados como perros de compañía de la realiza y también como perros de caza.
De las principales características con las que se pueden distinguir este tipo de perros, se encuentran una cola y espalda más larga, y unos labios más pequeños. Además sus patas son menos angulares.
- Beagle americano: Fue a finales de 1800 que esta raza fue introducida a los Estados Unidos, el Beagle americano que se conoce en la actualidad, es el resultado del cruce entre diversas razas.
Esto se hizo con el propósito de corregir los defectos que estos perros heredaron de sus antepasados. Siendo así, hoy día los beagle americanos se distinguen de los beagle ingleses al tener una espalda y una cola más cortas.
Alimentación
Los Beagle son perros que necesitan una alimentación balanceada rica en nutrientes y proteínas. Es importante consultar con un veterinario si existen dudas acerca de cómo deben ser alimentados estos animales.
Un experto es el único en condiciones de plantear una dieta sana para el perro. Por otra parte, se debe tener en consideración que los cachorros y los perros adultos tienen necesidades diferentes.
Alimentación de los Beagle cachorros
Los Beagle en sus primeros años requieren de varias comidas al día, deben recibir al menos 3 o 4 porciones de alimento. Lo ideal para estos animales es un pienso que contenga todos los nutrientes necesarios para su correcto crecimiento.
Igualmente, es necesario que el pienso tenga una mayor densidad energética que el pienso para un Beagle adulto. Una dieta rica en oligoelementos y minerales es fundamental para cubrir su desgaste calórico, que es superior al de otras razas.
Alimentación de los Beagle adultos
Cuando un Beagle llega a la adultez, se reduce la cantidad de porciones al día, pero se incrementan las cantidades. Igualmente es de vital importancia suministrar alimentos que cubran sus necesidades energéticas y su desgaste calórico.
Igualmente, es necesario tener en cuenta mantener su agua limpia, ya que al ser animales bastante activos requieren de permanecer hidratados durante la mayor parte del día. A diferencia de otros perros no se requiere un horario fijo para las comidas.
Esto se debe a que su apetito es variable a lo largo del día, por lo que no es necesario tener una estricta regularidad diariamente pues puede querer comer en cualquier momento.
Físico
Los Beagle son perros de tamaño pequeño, que se distinguen por tener una apariencia refinada. Como se mencionó anteriormente, pueden medir hasta 41 centímetros dependiendo del sexo. Al ser animales activos tienden a tener un cuerpo resistente.
Cuentan con patas musculosas y resistentes, un pecho amplio y una contextura corpulenta. Tienen una cola que permanece mayoritariamente levantada y curvada, formando una “c”, orejas grandes y caídas.
De esta misma manera, tienen un pelaje suave y corto, con combinaciones de colores entre marrón, blanco, naranja, rojo y negro. Tienen cabeza pequeña y sus ojos es de color castaño.
Comportamiento
Si bien los Beagle son perros de personalidad amistosa y apacible, también es sabido que esos animales muy activos, por lo que durante años se han utilizado para la caza, ya que además tiene un potente instinto de cazador.
Los Beagle son perros muy inteligentes, por lo que tienden a aprender bastante rápido, son muy cariñosos y juguetones. Es normal que se mantengan activos durante la mayor parte del día, por lo que es muy importante alimentarlos correctamente.
Estos perros no son para nada agresivos, lo que los convierte en una de las mejores opciones para familias con niños. Son muy alegres y afectuosos, pero pueden llegar a ser fríos y distantes cuando sienten miedo y desconfianza.
Les encanta estar rodeados de personas, pero no son animales ideales como guardianes, por lo que no se recomiendan para cuidar una casa. De esta misma manera, se sabe que son muy independientes.
Es el hecho de ser independientes, lo que a menudo hace que sean un poco orgullosos y también algo tercos.
Sobre su salud y enfermedades
Al ser animales activos, los Beagle necesitan realizar mucha actividad física al día para no deprimirse, por lo que se recomienda sacarlo a pasear al menos dos veces al día diariamente. Es importante también bañarlo frecuentemente.
Esto es necesario porque su piel es delicada, por lo que hay que mantener su pelaje limpio, bañarlo una o dos veces al mes es lo ideal, además de peinar su pelaje al menos tres veces a la semana.
Es sumamente importante prestar atención a sus orejas, ya que dada a su forma y la posición en la que se encuentran regularmente, tienden a acumular mucha suciedad, lo que puede derivar en infecciones si no se limpian constantemente.
Aunque se trata de animales que por lo general son sanos, la falta de actividad física puede resultar en el padecimiento de obesidad, lo cual afecta severamente la salud de estos perros. También hay registro de que pueden padecer artritis y enfermedades de la vista.
Historia
No se sabe a ciencia cierta cuáles fueron los verdaderos orígenes de esta raza de perros, sin embargo se sabe de la existencia de canes que compartían similitudes físicas con los Beagle y que vivieron en la antigua Grecia.
Más tarde se introdujo en Gran Bretaña una raza denominada Talbot, un perro ya extinto que se presume dio lugar a un tipo de perro conocido como perro meridional, que podría tratarse de uno de los antecesores del Beagle que conocemos actualmente.
Para el siglo XVIII se desarrollaron dos razas para la caza de liebres. El primero de ellos se trató de un perro con gran robustez física, cráneo cuadrado y orejas triangulares y largas, se le llamó perro meridional.
El segundo, era el north country beagle un cruce entre galgo y talbot, que era más pequeño que el anterior, menos corpulento y con un hocico más puntiagudo. Las cantidades de estos animales se vieron disminuidos.
Esto se debió en parte a su uso en la caza, lo que derivó que fueran cruzados con otras razas de perros. Aunque esto dio resultado, las razas derivadas estuvieron a punto de extinguirse, siendo esto evitado por algunos agricultores.
La medida de estos fue conservar los ejemplares y emplear solo pequeños grupos de estos animales para las tareas de caza.
Evolución de los Beagle modernos
Se le atribuye el mérito en parte por la evolución de la raza moderna al reverendo Phillip Honeywood, quien en el año 1830 constituyó un criadero de Beagle en Essex. Los perros de este criadero tendían a tener una baja estatura, llegando a medir apenas 25 centímetros.
Personajes de la realeza como el Príncipe Alberto, quien era esposo de la Reina Victoria, también poseían criaderos de Beagle, lo cual generó interés en la raza y contribuyó con la reproducción de la especie.
Diez años más tarde, en 1840, se comenzó a desarrollar el estándar para el beagle. Y aunque la distinción entre el perro meridional y el north country beagle había desaparecido, aún era posible distinguir algunas de sus características.
Poco después, fue exportado a los Estados Unidos, siendo empleados exclusivamente para la caza. A finales de 1800, específicamente en 1884, beagle había sido reconocido como una clase por el American Kennel Club, extendiéndose posteriormente por el resto del mundo.
Acerca del origen de su nombre existen diversas teorías. Hay quienes aseguran que proviene del francés ‘b’gueule’, del gaélico ‘beag’ que significa pequeño. Por mientras, el nombre en español emplea la misma grafía que en inglés, y no posee un equivalente propio en su lenguaje.
Precio
El precio de un cachorro de beagle es bastante variable. Sin embargo, lo recomendable siempre será recurrir a criadores expertos, ya que es común que en estos casos los animales se encuentren en mejores condiciones, estén sanos, vacunados y que sea otorgado su certificado.
Por norma general un cachorro de beagle puede costar entre 600 y 1300 dólares, un precio que si bien puede parecer elevado para algunos, puede valer la pena porque en parte es garantía de estar adquiriendo un perro sano.
Cómo entrenarlo
Mucho se dice acerca del adiestramiento de estos animales, hay quienes sugieren que entrenar un beagle es una tarea bastante difícil. Esto se debe a que se trata de animales muy orgullosos y que además son un poco tercos. Nada que un poco de paciencia no resuelva.
Es recomendable mantener la persistencia durante el entrenamiento, la creación de una rutina diaria y las repeticiones (al menos dos veces al día) son fundamentales para comenzar a ver los resultados del entrenamiento.
Sin más a lo que aludir, a continuación se muestran algunas indicaciones para entrenar a un beagle.
Cómo entrenar un beagle paso a paso
Mostrar liderazgo
Los beagle son un tipo de perro que se caracterizan por ser independientes, por lo que se perciben a sí mismos como su propio líder. Es posible que eso genere conflictos durante las primeras jornadas de entrenamiento.
Es muy importante demostrar el liderazgo, así como los roles dentro de esta labor, indicándole al animal que debe seguir las instrucciones que se le den.
Mantener la regularidad del entrenamiento
Cuando se trata del entrenamiento, resulta fundamental mantener la regularidad. Como se mencionó al principio de este apartado, es necesario establecer una rutina diaria y hacer repeticiones al menos dos veces al día.
Esto hará que el perro se acostumbre a la actividad, y sea mucho más fácil iniciar la tarea de adiestramiento, sin tener que insistir demasiado para poder hacerlo, lo que evita el desinterés del animal.
Igualmente es importante ser consecuente con el entrenamiento. Es decir, si se está entrenando al animal para que no orine dentro de la casa, no se le debe permitir hacerlo, de lo contrario no aprenderá nada.
Recompensas
Las recompensas son una excelente manera de motivar a los perros a participar en el entrenamiento. Los beagles no son la excepción a esta norma. Hay dos maneras de recompensar a un animal cuando hace las cosas bien.
La primera de ellas es con golosinas para perro, y la segunda con mimos y hablarle con dulzura. El perro interpreta ambas recompensas como algo positivo y aprenderá más fácil a cómo responder ante las órdenes.
Fomentar el ejercicio
Al principio se hizo alusión al hecho de que los beagle son perros que destacan por ser muy activos. Esto implica la necesidad de estos animales de mantenerse ejercitados todos los días.
Si el beagle no ha liberado la energía durante el día a falta de ejercicio, es posible que se le dificulte aún más poder concentrarse durante el entrenamiento y con esto viéndose entorpecido su aprendizaje.
Por este motivo es importante, que antes de hacer las tareas de adiestramiento, el perro pueda salir a caminar por unos minutos para poder tener un mayor nivel de concentración cuando le sea requerido.
Consejos para un entrenamiento exitoso
- Como se indicó, debido al carácter de estos perros, la tarea de entrenarlos puede ser un poco engorrosa. Por lo que al carecer de paciencia, lo ideal es llevarlo con un entrenador profesional.
- No se debe actuar con violencia, si el perro percibe la molestia y es tratado con brusquedad, no responderá ante las órdenes por miedo. Además puede volverse un poco agresivo.
- Hay que ser perseverantes, el entrenamiento debe ser diario y contar con las debidas repeticiones a lo largo del día, de lo contrario nunca se verán los frutos del mismo.