Bulldog Inglés
Características
- Temperamento: Dócil y amigable.
- Peso: Las hembras pueden pesar de 18 a 23 kilogramos, mientras que el peso de los machos ronda desde los 23 a los 25 kilogramos.
- Estatura: De 31 a 40 centímetros.
- Salud: Delicada.
- Actividad física: Media.
- Vida: De 8 a 10 años.
- Colores: Blanco, cervato, beige, beige y blanco.
- Región de origen: Reino Unido.
Tipos de Bulldog inglés
A ciencia cierta, el bulldog inglés más que una raza en específico, es uno de los tipos de bulldogs que se pueden encontrar actualmente. Junto con este se encuentran el bulldog francés y el bulldog americano.
No obstante, la gran diferencia entre estos tres tipos, es que de hecho, el bulldog inglés fue el primero en aparecer. En los inicios, estos perros fueron criados para peleas, y solían ser bastante agresivos.
De hecho, se sabe que para aquel entonces eran alimentados con gatos. No obstante, en la actualidad y con la evolución de la raza propiamente, son animales muy dóciles y además son uno de los símbolos de Inglaterra, por su porte y personalidad.
Alimentación
Debido a que la salud del bulldog inglés es delicada, se trata de un animal con requerimientos alimenticios especiales. Lo ideal es que a este animal se le den de comer alimentos saludables, con bajo contenido calórico y de carbohidratos.
Las carnes frescas, son una excelente fuente de proteína animal, algo muy necesario para los requerimientos nutricionales de este tipo de perros. Igualmente, es muy importante que se mantenga hidratado siempre.
Una buena opción para complementar la dieta de un bulldog inglés, es complementándola con trozos de frutas y de verduras. Por el contrario, deben omitirse alimentos ricos en harinas y también se recomienda evitar los cereales.
Si se buscan croquetas es muy importante tener en consideración la composición de las mismas. Algunas croquetas, en especial las más baratas son agrandadas con harinas, y como mencionamos anteriormente, esto les hace daño.
Se deben buscar croquetas cuya composición cuente con carnes frescas, carnes magras, para garantizar que obtengan todos los nutrientes idóneos para conseguir los aportes energéticos necesarios y mantenerse saludables.
Bajo ninguna circunstancia se le deben dar alimentos considerados como tóxicos, como chocolate o cebolla. E igualmente, se recomiendan alimentos crujientes, como piensos secos para eliminar las acumulaciones de comida entre los dientes.
Físico
Estos animales tienen una apariencia muy particular. Tanto los hombros como su cabeza tienden a ser más grandes que su cuerpo en general, por lo que de alguna manera pueden llegar a verse corpulentos y fuertes.
En cuanto a su rostro, se puede apreciar un hocico corto recubierto por pliegues de piel que se extienden por encima de la nariz. Entre estos pliegues, en la parte superior, se pueden encontrar sus ojos, bien redondos y también bastante grandes.
Antes del cuello se puede encontrar una papada colgante, a la que le anteceden unos labios finos y caídos, que le aportan una apariencia triste. En cuanto a su dentadura, se aprecian piezas dentales bastante afiladas y resistentes.
Son perros de baja estatura, llegando a medir hasta 40 centímetros de altura tanto hembras como machos. Igualmente, en cuanto a peso, el máximo al que estos animales pueden llegar, es a 25 kilogramos aproximadamente.
Tienen orejas grandes y caídas. Por otra parte, por lo general, en un bulldog inglés una cola larga es considerada como un defecto, por lo que no es extraño que se les corte al momento de nacer.
Con respecto a su pelaje, el pelo de estos perros suele ser corto, suave y liso, con variaciones de colores que incluyen el blanco, el beige y combinaciones entre estos dos colores.
Comportamiento
Un bulldog inglés es un tipo de perro que adora estar acerca de las personas. Aunque su apariencia puede dar la impresión de que son perros gruñones y que pueden ser peligrosos, la verdad es que son muy dóciles y cariñosos.
De hecho, se les considera como una de las razas más amigables, a pesar de que en sus orígenes se les conocía por ser agresivos. En la actualidad, son la mascota ideal para familiar, siendo amables compañeros para niños y también para ancianos.
Son muy juguetones, les encanta convivir con las personas y jugar con estas a la pelota, así como también recibir mimos. Aunque no pueden hacer demasiada actividad física, se les debe motivar a hacer ejercicios suaves, como salir a pasear.
No suelen ladrar demasiado, y tienen una capacidad de adaptación extraordinaria, aunque es conveniente socializarlos desde cachorros. En general se llevan bien con las personas y también con otros animales.
Es un tipo de perro al que no le gusta estar solo, esto tiende a ponerlo nervioso, y cuando pasa mucho tiempo en soledad, suele expresar su frustración y estrés haciendo destrozos en casa, como rompiendo zapatos y muebles.
Si bien son un poco testarudos, son bastante inteligentes, por lo que aprenden con facilidad y además recuerdan perfectamente bien lo que se les enseña. Además siempre estarán dispuestos a entrenar porque son muy complacientes.
Aunque se caracteriza por ser muy protector, en algunas ocasiones puede pasar malos ratos debido a su sedentarismo y su inacción. Es importante, no fomentar el sedentarismo pues puede ocasionarle muchos problemas de salud.
Sobre su salud y enfermedades
Como se mencionó anteriormente, estos animales tienen una salud un poco delicada. Lo cual comienza por la deformidad que se encuentra en su hocico. Esto puede producirle golpes de calor.
Los golpes de calor son especialmente duros para estos animales ya que les impide recuperar una temperatura estable cuando terminan de hacer ejercicio. Por lo que las jornadas exhaustivas de actividad física no son para nada recomendadas.
Debido a que además tienen un paladar muy largo y blando, este tipo de perros también tiene una predisposición al padecimiento de enfermedades respiratorias. También se sabe que son propensos a la obstrucción de las fosas nasales.
Además de esto, se sabe que además pueden sufrir afecciones a nivel óseo. La cojera en sus patas traseras así como la displasia de cadera son algunas de las más comunes en estos perros. Es importante consultar al veterinario ya que estas condiciones producen dolor.
Los problemas oculares también son bastante comunes en esta raza de perros. Siendo que estos perros pueden lastimarse con facilidad, las infecciones en los ojos no se hacen esperar, por lo que hay que prestar especial atención en los signos de infección como enrojecimiento y picor.
Más allá de todas estas afecciones, se encuentran las enfermedades de la piel. La mala higiene puede derivar en una acumulación de suciedad que más tarde puede convertirse en dermatitis y también en alergias.
El hecho de que tengan pliegues cutáneos supone un alto riesgo de alergias de la piel, por lo que se recomienda prestar mucha atención a la higiene, para evitar la acumulación de la suciedad.
Finalmente, debido a que son animales con actividad física de media a baja y además son bastante sedentarios, pueden padecer de obesidad, particularmente si no comen de manera saludable.
Historia
Existen varias teorías sobre el origen del nombre de estos animales. Pero la que cobra mayor relevancia es aquella que parte desde la raza criada para peleas y para cuidado del ganado. Los bulldogs, en un principio eran perros sumamente agresivos.
Lo que se conoce hoy día como bulldog inglés es muy diferente a lo que fue la raza en sus inicios, para llegar a lo que es hoy, atravesó por muchas modificaciones. En especial algunos cruces con otras razas como los pugs.
De hecho, fue este cruce el que le atribuyó su apariencia corpulenta y por el cual obtuvo su hocico achatado. Se sabe que la raza se extendió alrededor del mundo gracias a los navegantes fenicios. Por otra parte hacia el continente europeo, se reprodujeron los ejemplares más agresivos.
El resultado fueron ejemplares que eran considerados como máquinas de guerra, algo que colide con lo que se conoce hoy en día. Ya que en la actualidad son perros más dóciles y familiares, cariñosos y juguetones.
Precio
El proceso de reproducción de estos animales es muy complejo. Primeramente, para que una hembra quede preñada es necesario que se realice una inseminación, ya que de manera natural la hembra no puede soportar el peso del macho.
Además de esto, el parto no se da de forma natural, para que nazcan las crías es necesario realizar una cesárea a la hembra. Esto se debe a que las cabezas de los cachorros son muy grandes, lo que puede causar daño a la madre y derivar en la muerte de los cachorros.
Por si ello fuera poco, al nacer estos animales requieren de cuidado humano, ya que los pliegues de la piel propios de estos animales, impiden que la madre pueda limpiarlos, además necesitan vigilancia y ser alimentados de forma artificial.
Todo esto tiene un claro impacto en el precio de los ejemplares. Un bulldog inglés para mascota, indistintamente de si es hembra o macho suele rondar entre los 1500 y los 2500$. Si se trata de un ejemplar para exhibición su precio puede partir desde los 3500$ en adelante.
Cómo entrenarlo
Debido a que un bulldog inglés por lo general es complaciente y además es muy inteligente, entrenarlo no es demasiado difícil. La verdad es que el proceso es bastante simple y si se hace correctamente puede rendir frutos en poco tiempo.
A continuación se muestran algunas indicaciones para realizar un entrenamiento exitoso:
Dejar en claro quién es el líder
Si bien estos perros son dóciles y complacientes, si no se muestra una clara autoridad pueden volverse un poco rebeldes y testarudos. Es importante que justo antes de entrenar, se deje claro quién ordena y quién debe acatar la orden.
Si esto no se lleva a cabo, es posible que el animal no responda ante el entrenamiento o que se aburra con facilidad y termine por no aprender nada.
Prestar atención a las recompensas
Crear un sistema de recompensas es muy importante, pero además de esto, las recompensas deben ser útiles y además saludables. Es importante repetir que estos animales tienen una salud delicada, y que la alimentación es clave para cuidarla.
Se deben evitar golosinas como recompensas. En su lugar trozos de carne fresca, verduras e incluso algunas croquetas secas, pueden ser una excelente opción.
La perseverancia es la clave
Estos animales son muy inteligentes, sin embargo, no aprenderán todo desde la primera vez. Aunque pueden pasar varios días sin ver resultados, en lugar de llenarse de frustración hay que persistir en el entrenamiento.
Crear una rutina diaria, con varias repeticiones al día, que no sea demasiado exhaustiva puede ser la clave para que se comiencen a visualizar los resultados del entrenamiento.
Ayudar al animal a no ser sedentario
Es muy fácil para estos animales echarse a descansar durante todo el día. Esto es considerablemente grave si se tiene en cuenta que son propensos a la obesidad. Para evitar esto, es fundamental que al menos una vez al día se saque al perro a pasear.
Con esto, el perro podrá sentirse revitalizado y en general prestará más atención al entrenamiento, lo que evidentemente se traduce en una mayor facilidad de aprendizaje.
¿No hay paciencia? Es el momento de buscar a un entrenador
Si en definitiva, el entrenamiento parece una tarea imposible o sencillamente no hay paciencia para hacerlo, entonces es buena idea contratar a un entrenador. Estas personas están capacitadas para enseñarle al perro buenas conductas y trucos sencillos.
Bajo ninguna circunstancia debe hacerse lo siguiente:
- Gritarle al perro. Aunque hay que tener un tono de voz firme, para reafirmar el liderazgo, los gritos solo pondrán nervioso al animal.
- Dar golpes. Ser Agresivo con el animal, llenará al perro de miedo y hará prácticamente imposible el adiestramiento. Además, aunque no son agresivos, los golpes pueden producir respuestas violentas.
- No ser consecuente con el entrenamiento. Si al animal se le enseña a hacer del baño en ciertos lugares, se debe motivar al perro para que solo lo haga allí y no en otras partes.